Capa secuencial: de base cálida a acentos cítricos
Comienza con una base reconfortante, como sándalo o cashmere, para asentar el ambiente sin prisa. A los ocho o diez minutos, introduce un cítrico chispeante de corta duración, idealmente pomelo o bergamota, que abra la sala y refresque la percepción. Si el espacio se siente demasiado brillante, apaga el cítrico y deja que la base respire en soledad un par de minutos. Este vaivén rítmico crea movimiento emocional: contención, expansión y reposo. Ajusta intervalos según tamaño de la habitación, número de velas y ventilación, buscando una narrativa clara y apetecible.